Leyes en Francia contra la obsolescencia programada


Hace poco escribí éste artículo sobre la obsolescencia programada. La obsolescencia programada es un concepto que establece una duración o fecha de caducidad para bienes de consumo que no tendrían porque ser perecederos: ordenadores, móviles, bombillas, coches, etc… El equilibrio entre la duración de un objeto y la necesidad de la sociedad consumista de que se adquieran nuevos se ha decantado por este último valor. Sin embargo, en Francia se ha planteado la primera ley en contra de esta caducidad programada. Según el texto del proyecto de ley, se atacará a:

“Todas las técnicas que acortan la vida deliberadamente o posible uso de este producto con el fin de aumentar la tasa de reemplazo. Estas técnicas pueden incluir la introducción voluntaria de un defecto, una debilidad, una terminación programada o prematura de una limitación técnica, la imposibilidad de reparar o incompatibilidad.”

Según Agencia de medio ambiente y energía francesa, “esta definición abarca no sólo la práctica deliberada de los fabricantes para acortar el tiempo de vida de un producto, tales como la introducción de un chip o contador en el dispositivo, sino que también cuestiona la obsolescencia funcional de forma predeterminada de modo que si una sola pieza falla, es todo el dispositivo deja de funcionar y se debe reemplazar.”

El problema de hacer una ley con este concepto es la dificultad de demostrar que alguien fabrica algo sabiendo que fallará con antelación. Los objetos fallan a veces por que tienen una vida útil no extensible y una probabilidad de fallo determinada.

Pongamos como ejemplo; la correa de distribución de un coche. No es que se fabrique para que falle con 100.000 kms pero preventivamente se aconseja que se cambie con esos kms (más o menos). Los daños que puede causar si no se cambia son muy grandes en el motor y la reparación sería mucho más costosa. Una correa se puede fabricar de mejor o peor calidad, pero preventivamente siempre se aconsejará su sustitución por este motivo, para evitar un mal mayor.

Sin embargo, imagino que sí que podría quedar como ilegal la obsolescencia de un sistema operativo de un ordenador o de un móvil al que una compañía, de forma unilateral, decide que ya no va a realizar más actualizaciones de seguridad. Eso deja en posición de indefensión a consumidores ante los virus o fallos. También podría quedar fuera de la ley la necesidad de comprar una lavadora a los 5 años porque ya no se fabrica una pieza. En Francia se habla mucho de baterías de móviles que dejan de cargar…

Se trata de un proyecto de ley que puede ser bastante complejo en la definición de casos. Sin embargo, supone un toque de atención para grandes empresas para que no olviden el mantenimiento de productos que vendieron hace no tanto. No hay que olvidar que una de las grandes virtudes de una sociedad liberal capitalista es que el consumidor manda. Por lo tanto no se puede imponer siempre al consumidor cuando debe cambiar su compra por una nueva, más allá de la expiración de la garantía.

bombilla

Esta bombilla lleva más de 100 años encendida. Está en Livermore (California)

 

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